agua-de-vilajuiga




El manantial del Agua de Vilajuïga está situado en el pueblo homónimo, en el Alt Empordà (Girona). Un pueblo de unos 1.000 habitantes ubicado en la ladera de la Serra de la Verdera, en el Parque Natural del Cabo de Creus, un entorno marcadamente mediterráneo donde el cultivo de la vid y los olivos se mezcla con los bosques de pinos y matorrales. Es en este entorno tan característico donde, casualmente, en el medio del pueblo, está situado el manantial de agua con gas carbónico totalmente natural, un agua que ha sido reconocida desde hacer muchos años por sus propiedades medicinales y curativas, motivos por los cuales 6 familias ampurdanesas la empezaron a envasar el 1904. Se trata de un agua de aguja, totalmente natural, con un contenido de gas carbónico, que deja un cosquilleo suave en el paladar. También se presenta con gas añadido, para aquellos que buscan un agua con gas de burbujas más marcadas y unas sensaciones más fuertes. Se trata de un agua bien equilibrada mineralmente, ya que contiene las cantidades justas de sales minerales y oligoelementos para mantener el equilibrio salino del organismo, imprescindibles para su funcionamiento normal. Contiene bastantes menos bicarbonatos, cloruros, flúor y litio en comparación a otras aguas del mercado y, por el contrario, contiene más calcio y magnesio, recomendables para prevenir la osteoporosis y preservar las neuronas cerebrales del envejecimiento respectivamente. Así mismo, sus aportaciones de sales minerales la hacen totalmente adecuada durante y después de las prácticas deportivas y en épocas de calor, situaciones en las que el organismo pierde muchas sales por sudoración.