queseria-vilavella

 

En el pueblo de Basturs, en la llanura de Tremp (Lleida), situada muy cerca del río Abella y al principio del Prepirineo catalán, del que recibe muchas influencias, sobre todo por lo que respecta a la manera de entender los quesos y las aportaciones diferenciales de los productos agrarios autóctonos, encontramos una quesería muy pequeña y familiar, fruto de la pasión de Pere por este producto y la ayuda inagotable de su mujer, Dolors. Sus familias llevan arraigadas en el territorio durante muchas generaciones, dedicándose a la agricultura y la ganadería, y todos estos conocimientos heredados han sido sintetizados en lo que hoy representa Vilavella. Las instalaciones de la Quesería Vilavella las encontramos al lado izquierdo de la carretera que nos lleva al pueblo, al pie de la montaña de Sant Corneli, y están formadas por varios terrenos de cultivo, una pequeña granja con 250 cabras murciano-granadinas y 40 alpinas y la quesería artesana. De este modo, controlando todo el ciclo de producción – cultivo de la tierra, alimentación y cuidado del ganado, elaboración de quesos – pueden asegurar una leche de calidad óptima que, tanto cruda como pasteurizada, después utilizan para elaborar quesos muy peculiares y característicos. Unos quesos donde Pere vierte todos sus conocimientos y en los que queda personificado su deseo de no dejar indiferente a nadie. Si no fuera suficiente, todo el proceso productivo está en proceso de reconversión para producir ecológicamente todos sus productos y dar un valor añadido al sello Vilavella.