restaurante-kak-koy

Precio medio: 45€
Cocina: japonesa
Ideal para: pareja, amigos
Ubicación: Barcelona – Ciutat Vella
 
93 302 84 14
c/ Ripoll, 16. 08002 Barcelona
www.koyshunka.com

DESTACADO

  • Si os gusta el aroma a ahumado, este es vuestro restaurante ya que es la especialidad de la casa. Sin embargo, el equilibrio del ahumado es excepcional y no predomina en exceso.
  • Es un local con bastante ajetreo que dispone de 2 mesas grandes, altas y alargadas y 3 pequeñas. Ideal si no os importa compartir mesa y no planeáis hacer mucha sobremesa.
  • Imprescindibles: las ostras de Gillardeau con salsa ponzu o a la brasa, el sashimi de calamar, el pulpo y la parpatana de atún.
  • Para los amantes de los postres japoneses, el mochi del Kak Koy es una delicia.




La esencia de la brasa japonesa

 

A medida que la oferta gastronómica de restaurantes japoneses ha ido creciendo en Barcelona desde la apertura del Yamadori en 1977, el primer restaurante de aquel país abierto en la ciudad condal, poco a poco hemos visto como la oferta de cocina nipona se ha ido especializando. Así, actualmente encontramos todo tipo de restaurantes japoneses en Barcelona: empezando por los tradicionales establecimientos de sushi, sashimi y makis, los más abundantes y con los que se introdujo esta cocina en la ciudad, pasando por los teppanyaki donde el cocinero prepara los platos en una plancha delante de los comensales, los restaurantes de ramen o udon tan populares entre la gente joven, hasta los característicos y más modernos sumiyaki o robatayaki, dos tipos de cocina japonesa que acaban de aterrizar en la ciudad de la mano de dos restaurantes excelentes , el Carlota Akaneya y el Kak Koy respectivamente.

 

Ambas técnicas, el sumiyaki y el robatayaki, basan la cocción de los alimentos sobre brasa de carbón vegetal. En el primer caso, es el propio comensal quien deposita y cuece los alimentos encima de la brasa y, en el segundo, lo hace el cocinero del restaurante. No es de extrañar, pues, que cuando uno entra en el Kak Koy, desde el primer momento, nos invada una sutil y agradable aroma a humo. Un aroma que no nos abandonará a lo largo de la comida y que encontraremos presente en muchos de los platos de la carta de dicho restaurante como los edamame a la brasa, pica pica típico japonés para ir abriendo boca mientras esperamos el resto de platos, las ostras de Gillardeau a la brasa, excepcionales, o cualquiera de los otros platos a la brasa a base de pollo, ternera wagyu, calamares, navajas o gambas. Elijamos lo que elijamos, el común denominador que nos guiará a través de este viaje gastronómico será, irremediablemente, el aroma a humo.

 

La carta es corta y clara, señal quizás de la juventud del establecimiento (abrió en octubre de 2015) y reflejo del minimalismo y perfeccionismo japonés instigado por el chef Hideki Matsuhida quien también regenta los reputados Shunka y Koy Shunka. Siendo el hermano pequeño de los tres y arrastrando la fama de los primeros, desde que abrió el Kak Koy ha atraído un público ya fiel y numerosísimo como se puede comprobar a veces cuando se intenta reservar. Ni las características peculiares del local, donde dos grandes mesas de mármol altas y alargadas sirven de apoyo a los ávidos comensales que deben compartir forzosamente la experiencia, lo que no permite comidas relajadas ni largas sobremesas, han supuesto un freno para que cada vez más gente desee ir para deleitarse con el increíble aroma ahumada del robatayaki del Kak Koy.

 

Si por algunas personas este formato de restaurante, atrevido y animado, puede ser un impedimento, para otras puede ser todo un espectáculo, pues, aparte de tener la posibilidad incluso de terminar hablando con los comensales sentados al lado, se puede disfrutar del show culinario que se nos presenta sin tapujos detrás de la mesa. Precisamente es esta característica, la cocina vista, la que confiere al Kak Koy un encanto especial ya que permite ver en todo momento, a corta distancia, como se elaboran los platos. Una experiencia fantástica poco habitual que supone un atractivo ya de por sí.

 

Aunque la brasa está presente en muchos de los platos de la carta, también hay otros que nos permiten ir variando el aroma predominante de la comida como la tempura de calamar, las anchoas con tofu, la ostra de Gillardeau con salsa ponzu, el sashimi de calamar o el temaki de atún picante por ejemplo. Todos los platos son francamente buenos y el problema es tener que renunciar a algunos de ellos, aunque siempre se puede volver al Kak Koy en otra ocasión para acabar de descubrir las excelencias de la mano del chef Hideki Matsuhida. La ventaja pero, todo sea dicho y si se puede ver como una ventaja, es que las raciones son bastante pequeñas, similares a una tapa o platillo, por lo que en una misma comida se puede acabar probando bastantes cosas.

 

Brasa, humo, cocina vista, interacción, diversión y alegría sin renunciar al perfeccionismo, técnica depurada y materia prima de gran calidad tan característicos de la cocina japonesa bien elaborada. Alicientes que han sabido conjugar y resumir en dos palabras, Kak Koy, aludiendo al fuego (la brasa) y la palabra Koy, nexo de unión con su hermano mayor, el reputado Koy Shunka.

 

Summary
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5 based on 2 votes
Brand Name
Kak Koy
Price
EUR 45