Coquitos
Cuando nos encontramos con claras de huevo en la nevera y no sabemos qué hacer con ellas, corremos el riesgo de dejar pasar el tiempo, que se acaben estropeando y tengamos que tirarlas. Si fuera el caso, contribuiríamos en primera persona a incrementar el grado de desperdicio alimentario de nuestra sociedad. Unas cifras ya suficientemente elevadas si tenemos en cuenta que un tercio de los alimentos que producimos se desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo en los hogares, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (la FAO por sus siglas en inglés).
Para prevenir el desperdicio alimentario en el hogar no hay nada como tener algunos recursos siempre a mano para saber aprovechar aquellos restos o partes de algunos productos que han quedado arrinconados en la nevera. Las claras de huevo son un ejemplo de este tipo de producto, como podemos comprobar cuando elaboramos algunas recetas de repostería o incluso algunas recetas saladas como los espaguetis a la carbonara. Recetas en las que solo se utiliza la yema del huevo y generan un volumen considerable de claras que, si no sabemos cómo aprovecharlas, lo más probable es que acaben en el fregadero.
El primer recurso que tenemos para aprovechar las claras de huevo es, como no podría ser de otra manera, hacer una tortilla. Solo de claras o mezclándolas con algún huevo entero. No obstante, o somos muchos en casa y podemos hacer muchas tortillas o, si tenemos muchas claras de huevo, difícilmente podremos dar salida a todas las que tengamos. A menos que queramos comer tortilla día sí día también. En segundo lugar, también podemos aprovecharlas para hacer merengue, tanto para decorar pasteles como para comerlo solo. O incluso utilizar las claras de huevo batidas a punto de nieve para clarificar caldos y elaborar consomés.
De posibilidades para aprovechar las claras de huevo hay unas cuantas. Pero probablemente una de las que más gusta en casa es la de elaborar los populares coquitos. Estos dulces elaborados con claras de huevo (o huevo entero), coco rallado y azúcar son una delicia, no tienen ninguna complicación, son rápidos de hacer y tienen más gracia que los merengues. Con solo un ingrediente más, el coco, resulta sorprendente cómo un dulce aburrido como el merengue puede convertirse en una pequeña golosina divertida, de sabor profundo y agradable.
Ingredientes para unos 15 coquitos
4 claras de huevo (o 2 huevos)
150 g de coco rallado
75 g de azúcar glas
Una pizca de sal
Preparación de los coquitos
- Precalentar el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.
- Poner las claras de huevo (o los huevos) en un bol y batirlas ligeramente. No batir en exceso, solo lo justo para que se mezclen y emulsionen ligeramente.
- Añadir el coco rallado, el azúcar y una pizca de sal y mezclar bien hasta que todo quede bien integrado.
- Con las manos bien limpias, formar bolas o conos (más o menos irregulares según se prefiera) de unos 25 gramos e ir colocándolas en la bandeja del horno, sobre papel sulfurizado o una lámina de silicona antiadherente.
- Hornear los coquitos a 180 ºC durante unos 10-15 minutos, hasta que la parte superior quede suficientemente dorada.
- Cuando estén hechos, dejar enfriar un poco antes de comerlos. Servir los coquitos templados, que también están muy buenos, o ya fríos.
Si te ha gustado la receta de los coquitos
quizá también te gustará la receta del pastel de chocolate. ¡Anímate a probarla! 😉
