Tartiflette
La tartiflette es uno de esos platos que reconfortan con solo verlos llegar a la mesa. Patatas, cebolla, panceta, vino blanco y queso fundido forman una combinación intensa y cremosa, especialmente indicada para los días fríos. Es una receta generosa, pensada para compartir y servir bien caliente en la misma fuente en la que se ha gratinado.
A pesar de su apariencia ancestral, la tartiflette es una incorporación relativamente reciente al recetario de Saboya. Se popularizó durante la década de 1980 inspirándose en la péla, una preparación tradicional de patatas, cebolla y queso cocinada en la sartén. El nombre proviene de tartifla, la palabra saboyana para designar la patata. Hoy es uno de los platos de montaña franceses más conocidos.
El protagonista indiscutible de la receta es el Reblochon, un queso de pasta blanda elaborado en Saboya y protegido con una denominación de origen. Durante la cocción se funde sobre las patatas y aporta al conjunto una textura untuosa y un sabor profundo. Colocarlo con la corteza hacia arriba permite que se funda gradualmente y que la superficie quede bien dorada.
Para conseguir una buena tartiflette, conviene no cocer completamente las patatas durante el hervor, ya que se terminarán de hacer en el horno. También es importante sofreír la cebolla poco a poco y dejar reducir bien el vino blanco antes de incorporar la nata. De este modo, los sabores quedan concentrados y el resultado no es aguado.
Servida recién salida del horno, con el queso todavía burbujeando, la tartiflette es un plato completo y contundente. Una ensalada verde ligeramente aliñada ayuda a equilibrar su intensidad y completa una comida de otoño o invierno con poca complicación y mucho sabor.
Ingredientes para 4 personas
1 kg de patatas 2 cebollas medianas 100 ml de vino blanco seco 200 g de panceta o beicon 125 g de nata líquida 1 queso Reblochon grande (unos 500 g) Sal Pimienta negra Aceite de oliva virgen extra
Preparación de la tartiflette
- Precalentar el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
- Lavar las patatas, ponerlas enteras y sin pelar en un cazo con agua y sal. Llevar a ebullición y cocerlas unos 20 minutos, hasta que estén bastante cocidas pero no del todo (el tiempo de cocción dependerá del tamaño de las patatas). No cocerlas completamente porque después se terminarán de hacer en el horno.
- Apagar el fuego, escurrir las patatas, pelarlas y cortarlas en dados de 2-3 cm o en láminas de 0,5 cm, según se prefiera.
- Mientras hierven las patatas, pelar y picar la cebolla y sofreírla en una sartén grande con un buen chorro de aceite de oliva durante unos 25 minutos a fuego medio-bajo. Dejarla bien sofrita, pero sin dorarla en exceso.
- Cortar la panceta en tiras, añadirla a la sartén y sofreírla durante 5-8 minutos hasta que suelte la grasa.
- Incorporar el vino blanco y reducirlo durante 3-4 minutos.
- Añadir las patatas, mezclar y cocerlo todo junto durante 5 minutos. Probar y salpimentar al gusto.
- Apagar el fuego, añadir la nata líquida y mezclar.
- Poner las patatas en una fuente apta para el horno.
- Cortar el queso Reblochon por la mitad longitudinalmente y poner cada mitad boca abajo sobre las patatas, de modo que la corteza del queso quede a la vista.
- Hornear a 200 ºC durante unos 20 minutos, hasta que la superficie se dore.
- Servir la tartiflette en la misma fuente.
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